Mes: abril 2015

Raíces trenzas entre Abril y Mayo

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Raíces Trenzas… Raíces… trenzas… Descansan ahora este fin de semana donde su corazón triple se dividió entre las olas y la lluvia urbana. Yo, en la parte de asfalto húmedo, me pienso y me recuerdo vestida de verde y rojo, de azul y vino. Recuerdo a mi compañera Marta Cuenca, ahora cubierta de sal, con su vaso de whisky y su mirada penetrante… inquietante. Jorge Sánchez, padre, madre y vela de este viaje, ahora estará llenando sus pulmones de brisa mediterránea. Y nuestro barco, La Cantera Exploraciones Teatrales, cáscara de nuez que siempre sale a flote.

Cada uno, cada cual, en su descanso necesitado que cada día se llena de ganas de volver como las nubes que se inflan del agua evaporada antes de la tormenta de verano. Tormenta, claro, eso es esta obra. Y de verano pues tiene que arder para existir. Y por eso es tan difícil, porque no tiene medias tintas, porque no tiene lugar cómodo y correcto. O explota o se queda dibujada como un boceto mojado por la lluvia.

Así que ahora, descanso un poco mi cabecita llena de palabras que viajan en el tiempo y el espacio, futuros, pasados, presentes, muertes y sexo sucio. Libero mi cuerpo de la tierra y las raíces, de la materia áspera y generosa… Porque en Mayo volvemos a Madrid, al barrio donde comencé mis pasos de actriz, a Lavapiés de encuentros y desencuentros que han marcado mis gestos. Volvemos y ojalá sea una vuelta con público, cercano  lejano, crítico y fácil, entendido y ajeno, entregado y excéptico. Público respetable al que contarles la historia incontable porque hay que sentirla para descifrarla, hay que intuírla para creerla, o no… Hay que verla para entenderla.

Raíces, trenzas, tierra y nervios

marta y sauce

En poco más de una semana ya estaremos de nuevo entre bambalinas con la locura de puesta de luces, escenario, textos y espacios. Ahora, desde la Oveja Verde en La Alpujarra todo parece un sueño futuro, algo como de otro mundo. Un lugar de  salto al vacío donde la ficción se trenza con mi vida “como las raíces profundas de un árbol, como los árboles de aquí que llegan al centro de la tierra”.
Y mañana… mañana vuelvo a la urbe de prisas y luchas, de encuentros posibles y coincidencias sospechosas. Vuelvo con las manos manchadas de esta tierra para llenar el escenario con todo lo que pueda de mi misma. Para compartir con mi compañera, amiga, socia y vela de mi barco, Marta Cuenca, y hacer vivir esta vida inventada por nuestro capitán de la nave, Jorge Sánchez, perlita de mis tablas!

Ojalá podáis venir, arriesgaros a ver esta obra difícil y tierna, llena de ganas, esfuerzo e ingenio. Ojalá la sensación se imponga al entendimiento y los sentidos sean los narradores.