No me acostumbro…

Me puedo acostumbrar a que coger signifique otra cosa, pero no me acostumbro a que correrse sea moverse hacia un lado ni a que haga un casting para un corto y me tomen.

No me acostumbro a que en las tiendan vendan remeras. Aquí se les llama así a las camisetas. Yo no sé si por dislexia o que sé yo, pero siempre cambio la primera “e” por una “a”.

Me acostumbré a que casi todo lleve por defecto grasa vacuna como ingrediente básico y a llamar palta al aguacate, pero no me acostumbro a que las palomitas de maíz se llamen pochoclo y a que sea casi imposible encontrar un vino blanco seco. Todos son redulces.

Me acostumbro al ir y devenir de los colectivos, a que el bife de chorizo sea un filetazo de carne, a que se le llame fideos a la pasta en general y a que todo el mundo imite muy malamente el acento de España cuando me conoce.

Pero no me entra en la cabeza que la palabra “sur” connote frío y hielos, que a las personas mayores se les llame grandes, ni que “friolento” no sea alguien que además de ser friolero es lento, con lo cual no entra en calor ni por asomo.

Me he acostumbrado a que me llamen gallega aunque sea de Granada, pero no me acostumbro a necesitar a mis amigos cuando me siento triste y sola y que ellos estén a más de 10.000 km. No me acostumbro a echar de menos de esta manera tan rotunda…

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s